Mostrando entradas con la etiqueta Hugo Yuen. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hugo Yuen. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de octubre de 2008

Entrevista a Édgar Guzmán Jorquera

Por Hugo Yuen
Creemos ver tres etapas en su producción poética, en la 2da. de las cuales se encuentra su libro Perfil de la Materia. ¿Concuerda con esta apreciación?
Sí, pero con una restricción: la de que entre la segunda y tercera etapas se da una transición estilística relativamente suave. Desde el punto de vista de los contenidos, entre estas dos etapas hay un tránsito hacia otros temas, de preferencia los ya esbozados en mis notas y otros que espero formen parte de mi programa poético.
.
En Perfil..., su trabajo más extenso y complejo, se hace gala de una seire de referencias cultistas (Lucrecio y Virgilio, v.g., están implícitos en los títulos de la segunda y tercera partes del libro). ¿Qué papel cumplen tales alusiones en un trabajo poético dado?
Esas alusiones, que no son muchas, según confío, consti¬tuyen una manifestación del fenómeno de la intertextualidad, cuyo estudio fue introducido por Bajtin y cuyo desarrollo se produjo entre los estructuralistas franceses y demás. Esta intertextualidad no debe confundirse con la influencia de otros poetas recibida por un autor, o la fuente que este utilice. Mediante la transcodificación, que es un recurso de los llamados "lenguaje estético" y "lenguaje publicitario", se crean sentidos al servicio de efectos poéticos. Tales sentidos se producen por un cambio de código, ya sea dentro de una obra en relación con otro código de la misma, ya sea dentro de una obra en relación con otro código de la misma, ya sea entre códigos de obras diferentes; particularmente, de diferentes autores. En "Un canto para Bolívar", Neruda dice "Padre nuestro que estás en la tierra, en el agua, en el aire/...", cambiando un código religioso dentro de uno poético. Fenómeno similar se da en el uso de epígrafes en los poemas o en los préstamos literarios (por ejemplo, versos de otros poetas que alguien incorpora en un poema suyo).
.
La pregunta anterior nos lleva a preguntarle respecto al contenido de su obra. ¿Considera usted que su formación filosófica otorga a su poesía un valor agregado?
Aunque parto de la idea de obra de arte, en la que la materia y la forma son indesligables e igualmente significantes (pues ambas son lingüísticas) y en la que el tema se convierte en contenido, en el sentido de tema desarrollado en un medio (en este caso, el poético), no pienso que el tema sea un elemento poético en sí mismo. En este respecto, los eventuales temas o elementos filosóficos en mi trabajo no añaden nada al valor estético que aquel pueda tener.
.
Algo distintivo en su poesía es el alto grado connotativo de sus versos, los que, sin embargo, mantienen una rigurosidad denotativa incuestionable. ¿Puede comentarnos ese singular rasgo de su poetizar?
Hace unos decenios se insistía que el significado de la poesía estrictamente tomada se agotaba en el plano denotativo (para utilizar la terminología de la pregunta; yo prefiero tratar este asunto entre los problemas epistemológicos de la poesía). Pero el plano denotativo también cuenta, por más que lo connotativo predomine, generando la famosa "opacidad" del texto poético respecto de la realidad. Esta idea sobre la función de la denotación está ya contenida en la posición madura de los formalistas rusos, que en un comienzo se concentraron en la connotación mencionada en la pregunta, por citar un ejemplo. En tiempos relativamente recientes se han ocupado de ella Goodman y Ricoeur. Un buen tratamiento de este punto se encuentra en McCormick.
El plano denotativo cuenta en razón de la dimensión semántica del texto poético. No obstante que en este, si ha de ser estético, el lenguaje llama la atención hacia sí mismo por medio de ficciones específicamente poéticas que erigen un nuevo mundo de sentido, este lenguaje no deja de significar algo extratextual, en la medida en que el lector puede interpretarlo desde el punto de vista de su competencia y de sus experiencias vitales.
.
¿Quiere decir esto que, no obstante su predominante carácter connotativo, toda poesía susceptible de ser interpretada, como ocurre en la mayoría de los casos, implica necesariamente una función denotativa?
Así es, si tomamos la pregunta en su sentido riguroso. En tal interpretación, el lector coteja por lo menos lo que pone el texto poético con las creencias que él tiene acerca de la realidad. Esto evidencia la presencia de una faceta epistemológica sui generis en la poesía, lo cual entraña una función denotativa en el texto poético.
.
Finalmente, ¿encuentra usted una unidad evolutiva en su quehacer poético, estilísticamente hablando?
Estilísticamente, se me dice, he pasado de una concisión con frecuencia mutiladora de las vestiduras del lenguaje y de lo accesoriamente poético en busca de una poesía exacta aunque descarnada a otra concisión que, persiguiendo la exactitud poética e incorporando las vestiduras y la sustancia que la ignorancia o la pereza me hacían descartar, se ha convertido en una densidad proclive a incrementar la cantidad de novedad y a reducir la redundancia.
.
Y temáticamente hablando...
En el tratamiento de temas y contenidos percibo que mi trabajo se ha orientado siempre a las visiones universales. Entre mis temas predominaba al principio la preocupación antropológica. Luego, la ontológica y metafísica, a la luz de la filosofía y las diversas ciencias y de la observación y reflexión personales.Actualmente me interesan los desarrollos de aspectos de temas antes tocados y de temas nuevos previstos o inpensados.

sábado, 28 de junio de 2008

Édgar Guzmán: Existencia y Realidad en la Filosofía Latinoamericana


Edgar Guzmán: Existencia y Realidad en la Filosofía Latinoamericana(*)

Por Hugo Yuen

Existencia y Realidad es el título que da nombre a los dos volúmenes que reúnen la obra filosófica completa de Edgar Guzmán (1935-2000), el filósofo peruano más original y riguroso del siglo XX, quien desarrolló el íntegro de su producción filosófica en Arequipa, dando una muestra admirable no solo de talento e inteligencia, sino también de tesón y pétrea voluntad contra la indiferencia y la apatía propias de la provincia.

El título referido es tanto un homenaje como un acto de justicia. Es un homenaje al filósofo y a su obra; aunque, sometiéndonos al pensamiento que sobre el particular tuvo Edgar Guzmán –quien esperaba que sus trabajos filosóficos y literarios(***) fuesen apreciados por lo que valían en sí y no por los méritos o virtudes personales que su autor pudiera encarnar– estamos seguros que la valoración cabal de esta obra conducirá, necesariamente, al reconocimiento y homenaje a su autor. En este reconocimiento a Edgar Guzmán, el filósofo, a través de su pensamiento legado en estas páginas que reseñamos, radica el acto de justicia que le tributa Arequipa con la publicación póstuma de su obra filosófica completa.

Los volúmenes que aparecen bajo el título de Existencia y Realidad toman el nombre del estudio doctoral que sustentara Edgar Guzmán en 1971, teniendo en cuenta dos consideraciones: Primero, el carácter comprehensivo del título mismo y, segundo, el que, de alguna manera, este refleja la temática que desarrolló Guzmán a lo largo de su vida, abordando explicita o implícitamente esos conceptos desde diferentes perspectivas (ya sea desde un análisis crítico y creativo de las diversas formulaciones a lo largo de la historia del famoso Argumento ontológico de San Anselmo, o de precisos razonamientos en torno a problemas lógicos como la Predicación Existencial, o deslumbrantes teorías ontológicas que llevaban enfundadas en sí las bases de la teoría literaria de Edgar Guzmán, como el artículo que trata de la Ficcionalidad y Existencia, por citar sólo algunos de sus trabajos), iluminando, de esta manera, el objeto de su análisis a través de múltiples y diversas aproximaciones sucesivas, como una suerte de invertido y prolijo calidoscopio filosófico.

El estudio que prologa la obra fue solicitado a David Sobrevilla Alcázar (n. 1936), profesor de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y de la Universidad de Lima, en virtud a su dominio –reconocido internacionalmente- de la filosofía latinoamericana, cuyo conocimiento se pone en evidencia en el trabajo La filosofía de Edgar Guzmán Jorquera: Un pensamiento analítico, neorrealista y humanista, ensayo que antecede los escritos filosóficos de Edgar Guzmán.

Existencia y Realidad consta de dos tomos, cuyo ordenamiento difiere parcialmente del sugerido en la introducción. Así, el primero reúne los trabajos de Lógica, Análisis y Humanismo, en tanto que el segundo incluye temas de Ontología, Epistemología, Ética y Estética. Este ordenamiento se debe, en principio, a razones de clasificación temática y, en segundo orden, a consideraciones formales de la presente publicación.

Si bien son muchas las personas que, de una u otra forma, han hecho realidad esta edición, mención especial merecen David Sobrevilla, por su valiosa contribución con el prólogo, y Rolando Cornejo Cuervo, rector de la Universidad Nacional de San Agustín, quien apoyó de inmediato este proyecto editorial haciéndolo posible y, con ello, concretando este reconocimiento a uno de los filósofos latinoamericanos más importantes del siglo XX que, en boca de Sobrevilla, recuerda a la figura de Juan Espinoza Medrano, ilustre filósofo peruano del siglo XVII, pues ambos, tanto Espinoza Medrano como Guzmán Jorquera, son filósofos que se formaron fundamentalmente solos, sin maestros ni tradiciones filosóficas locales que los nutrieran y, por decirlo de alguna forma, siendo padres de sí mismos, autoinventándose filosófica e intelectualmente, y produciendo una obra muy notable, al punto de afirmar Sobrevilla que con obras sólidas y sin concesiones como la de Guzmán, qué duda cabe que el Perú recuperará una posición privilegiada en el ámbito filosófico continental.
.
(*) Edgar Guzmán, Existencia y Realidad, Arequipa, Universidad Nacional de San Agustín, 2002
(***)Además de sus escritos filosóficos, Edgar Guzmán dejó una importante obra literaria que todavía no ha sido totalmente apreciada en su real valor. Entre su obra poética publicada figuran Perfil de la Materia (1987), Rondando la Casa de la Dickinson (1990) y Trilogía del Mar (1993). Ricardo Gonzales Vigil lo incluye en su antología de la Poesía Peruana del Siglo XX (1999). Su novela El Libro de Law permanece inédita.